¿Qué significa el comercio justo?

En el pasillo del café en el supermercado y el menú de Starbucks, las palabras “Fair-Trade” están visibles al consumidor en una cantidad creciente de los productos. Pero, ¿qué significa el comercio justo? El sistema del comercio justo fue creado en el siglo XX para abordar la cuestión de la justicia social en la economía internacional y igualar el poder de los productores del hemisferio sur global (Jaffee, 252). La meta del movimiento es permitir que los productores pueden vivir con dignidad, tener la seguridad de alimentos, y ahorrar el dinero para invertir en la asistencia médica, la educación y el alojamiento (Jaffee, 249). La organización que supervisa el comercio justo del café se llama la Organización Internacional del Café. Más de distribuir las certificaciones del comercio justo, la organización también crea regulaciones como un precio base para proteger los cultivadores más vulnerables a la explotación.

El logo que representa el comercio libre en los productos

Aunque el comercio justo ha mejorado la situación de millones de cultivadores pequeños, también hay problemas con la certificación. Según un artículo criticando al sistema, los tipos diferentes de participantes corporativos en el comercio justo minan la credibilidad de la certificación. Por supuesto, hay muchos ejemplos de compañías que producen sus productos usando el café de un 100% comercio justo porque apoyan la meta del sistema. Sin embargo, la participación de las empresas grandes de reputación dudosa debilita la legitimidad. Estas empresas sólo solicitan la certificación porque quieren ser competitivas en el mercado, y la diversificación de sus productos es una estrategia buena para aumentar su porción del mercado (Linton, 154). Dado la participación de las corporaciones como Starbucks y Walmart, algunos críticos han llamado el sistema “superficial” (Sylla, 58). Estos críticos se preguntan si el sistema avanza la justicia económica. A veces, la crítica tiene un tono marxista porque se puede decir que el sistema es contradictorio– el comercio justo quiere reducir la pobreza global pero acepta la división capitalista del trabajo (Sylla, 62). Es difícil de conciliar los efectos positivos del comercio justo con las críticas válidas del sistema. Sobre todo, es necesario ser un consumidor responsable y educado para pensar en la cuestión del comercio.

Brewing Justice, un libro de Daniel Jaffee

El tema del comercio justo ilumina muchas preguntas éticas sobre la producción y el consumo del café. ¿Cuál sería el impacto positivo de la certificación del comercio justo? ¿Es un modelo apropiado por todos los países latinoamericanos? Además, la certificación realmente no diferencia entre los participantes que apoyan la misión del comercio justo y los que sólo participan para ser competitivos en el mercado. ¿Cómo podemos presionar a las corporaciones como Starbucks para promover la responsabilidad social, y no solo su egoísmo? ¿Cómo se puede volver un consumidor informado? 

Fuentes:

Jaffee, Daniel. «Strengthening Fair Trade» in Brewing Justice. Berkeley, University of California Press, 2014, https://www.jstor.org/stable/pdf/10.1525/j.ctt7zw0dh.16.pdf?ab_segments=0%2Fbasic_SYC-4802%2Fcontrol&refreqid=search%3Af7d16ba61dbf0a8ee224ed9cf29b7bfb.

Linton, April. «Growing Fair Trade» in Fair Trade from the Ground Up. Seattle, University of Washington Press, 2015, https://www.jstor.org/stable/pdf/j.ctvcwn8g3.11.pdf?ab_segments=0%2Fbasic_SYC-4802%2Fcontrol&refreqid=search%3Af465d690e6aee775586d3c58c01ae504.

Sylla, Ndongo Samba. «Controversies Around Fair Trade» in The Fair Trade Scandal. Athens, Ohio University Press, 2014, https://www.jstor.org/stable/pdf/j.ctt183p3b4.9.pdf?ab_segments=0%2Fbasic_SYC-4802%2Fcontrol&refreqid=search%3Af465d690e6aee775586d3c58c01ae504.

El clima y la economía del café

En mi post de ayer, discutí el origen del café y el carácter político de la producción. Desde esta perspectiva, es posible observar la conexión entre la naturaleza y las instituciones humanas. Hoy, me gustaría explorar la influencia del calentamiento global en las interacciones humanas-medioambientales a través de los patrones del cultivo del café. No es posible negar la realidad indiscutible que el clima global está cambiando. Con el cambio climático, cambiará la productividad de la tierra y, por extensión, el sustento de millones de agricultores alrededor del mundo. Según un estudio medioambiental de la Universidad de Duke, hay 25 millones de cultivadores del café a nivel mundial y la mayoría– un 70%– están clasificados como “pequeño” (Fox, 2). Una granja pequeña consiste de menos que 10 hectáreas de tierra y una familia que depende en la productividad de la granja por su supervivencia económica (Fox, 7). En las zonas rurales de países como Colombia, Guatemala y Perú, mucha gente está involucrada en la industria del café y provee su ingreso primario. Desafortunadamente, las granjas pequeñas serán más afectadas que las plantaciones grandes por los cambios de clima.

Uno vivero del café en Guatemala. Foto de Oscar Leiva/Silverlight for CRS

¿Cuál sería el impacto del calentamiento global en la población cultivador del café en América Latina? Los modelos del clima sugieren que las regiones que producen el café estarán afectadas por las temperaturas crecientes y la variabilidad de la precipitación. Además, un reporte del intergovernmental Panel on Climate Change (el IPCC) calcula un aumento del promedio entre 1.6o y 4.0oC en Centroamérica y 1.7o y 6.7oC en Sudamérica (Fox, 8). Si estos cambios climáticos ocurrieran, resultaría en la inseguridad de los alimentos y la agua potable en América Latina. El calentamiento global amenaza la agricultura en las tierras bajas y las fuentes del agua en las montañas con el fundente de los glaciares (Fox, 9). En términos del café, un cambio significativo de la precipitación podría afectar la cosecha, porque la planta florece con la lluvia primera. Si el clima es más seco de lo normal, es posible que la planta no produzca ninguna fruta. La repetición de las cosechas deficientes será muy costosa para los cultivadores pequeños porque altera la producción y amenaza el sustento de los dependientes (Fox, 10). O sea, la continuación del calentamiento global resultará en una escasez del café y problemas económicos por los cultivadores latinoamericanos.

Quiero dejarte con unas preguntas para seguir pensando en este tema. ¿Cómo se observa los efectos del calentamiento global en el consumo de los productos agricultores? ¿Cómo se puede apoyar a las granjas pequeñas?

Fuentes:

Fox, Claire, Joanna Furgiuele, Saira Haider, et al. Climate Change and Coffee Communities in Latin America. 2015. Duke University, Masters Project, https://dukespace.lib.duke.edu/dspace/bitstream/handle/10161/9688/CCC_Masters_Project.pdf?sequence=1.

Orígenes

¿De dónde viene el café? ¿Cómo ha cambiado la geografía de la producción a lo largo de los siglos? La historia del café inició en los países alrededor del Mar Rojo– Etiopía y Yemen– donde tenía el nombre qahwa, el antecedente de la palabra moderna (McHugo). Originalmente, la cosecha crecía muy bien en un clima de las tierras altas, pero el intercambio transatlántico y los proyectos coloniales de los países europeos la llevaron a otras zonas climáticos. Según un artículo del BBC, la llegada del café en América Latina y el sudeste asiático coincidió con el ascenso a la popularidad del tabaco y chocolate– productos del “mundo nuevo” (McHugo). Por esta coincidencia, el cultivo del café era asociado con América Latina y el clima caliente.

En esos años tempranos, el café ya contribuía al entendimiento de la política. Los seguidores del sufismo– discutidos en mi post anterior– disfrutaban el café en sus prácticas religiosas. Con el tiempo, el ritual del café estuvo rebosante y los místicos establecieron unas cafeterías en el Oriente Medio. De hecho, la creación presentó un problema por las autoridades religiosas porque las cafeterías amenazaban la primacía de la mezquita como el centro de la vida pública (McHugo). Además, las autoridades civiles reconocían la potencial de las cafeterías de volverse un lugar de la sedición, una función muy obvia en la Revolución Francesa. Desde el principio, el café ha tenido una carácter política.

A Reading in the Salon of Mme Geoffrin, 1755 by Anicet Charles Gabriel Lemonnier

El café innegablemente ha influido el estado latinoamericano. Según Jeffrey Paige en su tesis del doctorado, la economía política centroamericana de los siglos XIX y XX era– en gran parte– la economía política de la producción y la exportación del café. En el análisis, él explora la influencia del producto en los sistemas políticos de Guatemala, Nicaragua y Costa Rica. Durante el medio del siglo XX, los élites de la industria tenían que resolver las demandas del pueblo por el poder político (Paige, 3). Debido a las diferencias entre los países en la organización de la producción, el sistema de los derechos de tierra y el control de la exportación, los élites de cada país reaccionaron de manera diferente. Aunque este grupo tenía el poder político debido a la consolidación de la producción del café, su fuerza para mantener la paz varía entre él y las clases bajas. Por eso, la debilidad de los élites en Costa Rica resultó en una democracia mientras que el poder concentrado de aquellos en Guatemala formó una dictadura en el siglo XX (Paige, 19). Claro, las situaciones políticas creadas por la producción del café en América Latina son muchas más complejas que yo puedo elaborar aquí. Recomiendo que leas el texto de Paige si te interesa el tema. Sobre todo, es importante tener en cuenta el impacto político de la industria latinoamericana.

Fuentes:

McHugo, John. «Coffee and qahwa: How a drink for Arab mystics went global.» BBC News, 18 Apr. 2013, https://www.bbc.com/news/magazine-22190802.

Paige, Jeffrey M. Coffee and Politics in Central America. 1985. University of Michigan, PhD dissertation. https://deepblue.lib.umich.edu/bitstream/handle/2027.42/51098/330.pdf?sequence=1.

La fe en «café»

El café tiene un papel sorprendente en la religión. Está conectado con una variedad de prácticas y también con unas reglas religiosas. En mi post anterior, mencioné mi amiga mormona y su abstinencia obligatoria del café. Al reflexionar en este tema, me di cuenta de que la bebida tiene una dimensión espiritual. Una vez, pregunté a mi amiga por qué no tomara el café y me respondió que las razones varían dentro de la comunidad mormona. Para su familia, ellos no querían consumir los alimentos que cambian la creación pura de Dios, como el alcohol y los productos cafeinados. Para otras personas, la abstinencia del café viene del código dietético– los “Words of Wisdom”– que fue escrito por Joseph Smith. Según un artículo de NPR, Smith recibió una revelación de Dios que prohibió el consumo de las bebidas calientes, el alcohol y el tabaco, y esta revelación estableció los “Words of Wisdom” (NPR.org). Me parece muy interesante la conexión entre el carácter activo del café y las prácticas religiosas.

Por otro lado, hay religiones que utilizan el poder activo del café para estimular una experiencia espiritual más profunda. Cuando el café llegó al Oriente Medio en el siglo XV, la secta musulmán del sufismo descubrió el poder trascendental y energizante del café y la cafeína (Gershon). El islam no permite el consumo del alcohol, y el café representa el efecto opuesto porque es una bajada a la realidad. O sea, produce la sobriedad necesaria para venerar a Dios. Hay una gran variedad de actitudes sobre el café en la religión que iluminan el significado de la bebida en el contexto de las creencias y el cuerpo.

Depiction of Rabi’a grinding coffee beans from a Persian dictionary

Es evidente que personas tengan una relación profunda con el café debido a los efectos mentales, espirituales y sociales. Sin embargo, ningún de los ejemplos que describí arriba se enfoca en América Latina, el epicentro de la producción del café. ¿Cómo es la relación entre el café y los países de origen? ¿Cuáles son los efectos únicamente latinoamericanos? Próximo, quiero explorar las situaciones políticas que están creadas por la producción del café en América Latina.

Fuentes:

Martin, Michel, narrator. «Can Mormons Drink Coca-Cola?» All Things Considered, NPR, 3 Jan. 2016. NPR, https://www.npr.org/2016/01/03/461843938/can-mormons-drink-coca-cola.

Gershon, Livia. «How Coffee Went from a Mystical Sacrament to an Everyday Drink.» JSTOR Daily, JSTOR, 8 Oct. 2017, https://daily.jstor.org/how-coffee-went-from-a-mystical-sacrament-to-an-everyday-drink/.

El poder activo del café

Mi deseo de explorar el tema del café en nuestra sociedad fue inspirado por un texto de la académica Jane Bennett, llamado Vibrant Matter. Este libro fue publicado en 2009 y propone que la disciplina de la política necesita prestar más atención a la participación activa de fuerzas no humanas. En nuestra sociedad antropocéntrica, el libro argumenta por una posición radical. Lo que me llama la atención en el contexto de este proyecto es el capítulo “Edible Matter,” o la materia comestible. Utilizando las teorías de Foucault, Nietzsche y Thoreau, Bennett discute la reciprocidad entre los humanos y la materia comestible para enfatizar la agencia de esta entidad.

De hecho, Nietzsche ofrece la infraestructura más persuasiva sobre el poder activo de los alimentos. En el siglo XIX, Nietzsche creía en el poder de la comida de influir la disposición humana y el estado político. De hecho, él observó que la dieta afecta a la psicología, los procesos cognitivo, las estéticas y las morales (Bennett, 43). O sea, todas las comidas tienen una agencia material que modifica la materia humana– no solo el cuerpo, sino también la mente.

Bueno, la teoría es interesante pero ¿cómo relaciona al café? Según Bennett, a Nietzsche le chocan el café y el té (Bennett, 44). ¿Por qué? Porque la influencia de las bebidas con cafeína es demasiada fuerte, y genera los deseos asociados con la inmoralidad. Hoy en día, esta percepción no es tan común. En la mayor parte, las personas que toman el café reconocen la habilidad de la bebida de crear “jitters” o el efecto de un laxante, pero ellos no asocian el café con el mal. Para mí, el café es necesario para sentirme alerta y lista para trabajar. Mi taza diaria del café me da la energía que me permite portar como ser humano. Por el contrario, hay personas que deciden no tomar el café por las mismas razones que Nietzsche. De niña, mi amiga mejor era mormona y su religión se prohíbe el consumo de las bebidas calientes. En mi próximo post, voy a discutir la conexión entre el café y la religión.

Fuentes: Bennett, Jane. Vibrant Matter : a Political Ecology of Things. Durham :Duke University Press, 2010.

¿Qué es el culto del café?

¿Por qué es importante discutir el café? Aquí empieza mi exploración del tema poco considerado, pero integral para nuestra sociedad. Eso es el culto del café.

«I don’t know what the top does. I don’t know what the plastic stick does. I don’t even really know what the sleeve does. But I want that little kit because this is my morning toy. And then — and this is gonna sound very naive, I really am very naive in a lot of areas — I didn’t realize that caffeine has quite an effect on you. And that got to be another toy. So it’s this big fun toy.»

-Jerry Seinfeld

Si quieres aprender más del culto del café, sigue leyendo.

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