El clima y la economía del café

En mi post de ayer, discutí el origen del café y el carácter político de la producción. Desde esta perspectiva, es posible observar la conexión entre la naturaleza y las instituciones humanas. Hoy, me gustaría explorar la influencia del calentamiento global en las interacciones humanas-medioambientales a través de los patrones del cultivo del café. No es posible negar la realidad indiscutible que el clima global está cambiando. Con el cambio climático, cambiará la productividad de la tierra y, por extensión, el sustento de millones de agricultores alrededor del mundo. Según un estudio medioambiental de la Universidad de Duke, hay 25 millones de cultivadores del café a nivel mundial y la mayoría– un 70%– están clasificados como “pequeño” (Fox, 2). Una granja pequeña consiste de menos que 10 hectáreas de tierra y una familia que depende en la productividad de la granja por su supervivencia económica (Fox, 7). En las zonas rurales de países como Colombia, Guatemala y Perú, mucha gente está involucrada en la industria del café y provee su ingreso primario. Desafortunadamente, las granjas pequeñas serán más afectadas que las plantaciones grandes por los cambios de clima.

Uno vivero del café en Guatemala. Foto de Oscar Leiva/Silverlight for CRS

¿Cuál sería el impacto del calentamiento global en la población cultivador del café en América Latina? Los modelos del clima sugieren que las regiones que producen el café estarán afectadas por las temperaturas crecientes y la variabilidad de la precipitación. Además, un reporte del intergovernmental Panel on Climate Change (el IPCC) calcula un aumento del promedio entre 1.6o y 4.0oC en Centroamérica y 1.7o y 6.7oC en Sudamérica (Fox, 8). Si estos cambios climáticos ocurrieran, resultaría en la inseguridad de los alimentos y la agua potable en América Latina. El calentamiento global amenaza la agricultura en las tierras bajas y las fuentes del agua en las montañas con el fundente de los glaciares (Fox, 9). En términos del café, un cambio significativo de la precipitación podría afectar la cosecha, porque la planta florece con la lluvia primera. Si el clima es más seco de lo normal, es posible que la planta no produzca ninguna fruta. La repetición de las cosechas deficientes será muy costosa para los cultivadores pequeños porque altera la producción y amenaza el sustento de los dependientes (Fox, 10). O sea, la continuación del calentamiento global resultará en una escasez del café y problemas económicos por los cultivadores latinoamericanos.

Quiero dejarte con unas preguntas para seguir pensando en este tema. ¿Cómo se observa los efectos del calentamiento global en el consumo de los productos agricultores? ¿Cómo se puede apoyar a las granjas pequeñas?

Fuentes:

Fox, Claire, Joanna Furgiuele, Saira Haider, et al. Climate Change and Coffee Communities in Latin America. 2015. Duke University, Masters Project, https://dukespace.lib.duke.edu/dspace/bitstream/handle/10161/9688/CCC_Masters_Project.pdf?sequence=1.

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